La
historia de la humanidad, en los últimos 5.000 años al menos, ha
generado y reproducido varias dinámicas psíquicas e instituciones
sociales que conllevan procesos de destrucción, negación y
degradación de la Vida. El sexismo es un caso importante. Podemos
definirlo como la tendencia ideológica, psicológica e institucional
hacia la discriminación, la subyugación, el enfrentamiento, el
desprecio o la dominación llevado a cabo por razones de sexo, es
decir, por el hecho de haber nacido hombre o mujer.

